075 – Crucero por el Yangtse. Día 1

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No queríamos pasarnos gran parte del viaje haciendo el crucero por el Yangtse. Los hay incluso que te llevan hasta Shanghai, pero a nosotros un viaje de 2 noches nos pareció suficiente. Como ya comenté, lo contratamos a través de Internet (http://www.chinadam.com/index.htm), si bien es cierto que también nos salió a casi el doble de precio por ello.  Sin duda habría sido mejor contratarlo en el propio lugar.

Mapa de las tres gargantas. Chongqing-Yichang

La ruta en barco comenzaba en Wanzhou, por lo que lo primero fue ir en autobús hasta ahí. En el autobús nos repartieron la tarjetita que tenías que llevar al cuello durante todo el viaje y algún que otro folleto, obviamente todo en Chino. El viaje fue lo suficiente largo para aburrir y agarrotar algo las piernas, unas 3 horitas, aunque también nos dejó ver algo de un paisaje más rural de China.

Ponedle unos cuantos años más y nuestro barco era algo así…

Ya en el barco, confirmamos que éramos los únicos occidentales en él, ¡Otro reto para la comunicación!. Nos acomodados en nuestra habitación compartida: Dos literas, una mesa con televisor, un armario y un wet-toilet tan usual en China, todo ello con unos acabados “rústicos”. Por lo menos también teníamos aire acondicionado. No voy a negar que todo era un poco “cutrillo”, aunque para pasar dos noches más que suficiente, en peores plazas hemos toreado… Nuestros dos compañeros de habitación tardaron algo más en llegar, y nosotros manteníamos la esperanza de que hablaran algo de inglés. No hubo suerte.

Salimos ya una vez anochecido y nos despidieron hasta con fuegos artificiales (aunque fueran pequeños, no es coña). Para esa hora ya nos habíamos agenciado un permiso (previo pago) para subir a la cubierta superior, donde había una terraza diminuta y un salón con sofás y mesas. Muy bien, la base de operaciones para los próximos días ya estaba lista.   Esa misma noche teníamos la primera visita, el templo Zhangfei dedicado a un famoso héroe de la historia China. Lo curioso es que el templo no es el original, ya que la crecida del río debido a la presa de las tres gargantas ha sumergido su emplazamiento original. A cambio, se puede visitar el totalmente nuevo pero idéntico templo de Zhangfei.

A duras penas pudimos aguantar despiertos debido al trote que llevábamos desde las 5 de la mañana anterior, aún así el templo estaba muy bien. No muy grande ni abarrotado, con pinturas, y figuras del gran héroe y en el cual podías recorrerte los numerosos recovecos.

Dado que estaba situado a algo de altura, seguramente de día puede que la visita merezca más la pena, aunque de esta forma te pierdes la atmósfera del templo y su camino iluminado, que si bien parece que sea un club de carretera (río en este caso), lo hace aún más curioso.

De aquí directos a la cama sin pasar por la casilla de salida.

NOTA: Las fotos son las que hay, muy malas, aunque medio dormido y sin trípode es lo que pude sacar… mil disculpas 🙂

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