113 – El comienzo de un día. La esperada Gran Muralla

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Ya nos quedaban pocos días en China y había que aprovecharlos, por lo que quisimos hacer en un mismo día algún tour que habíamos visto por ahí, que principalmente consistía en ver la Gran Muralla y las Tumbas Ming. Miramos diferentes precios y conseguimos en una agencia situada en la propia calle de nuestro hotel un precio aceptable. Ojo, los hostales/hoteles internacionales también te organizan dichos tours, con la ventaja de que seguramente los guías hablen inglés, pero nuestra sensación fue que los precios estaban bastante inflados respecto a las agencias chinas que encontrabas en la calle, por lo que nosotros optamos por esta segunda opción, aunque también explicaré su lado negativo, que lo tiene.

Pues nada, justo cuando el sol empezaba a levantarse nos recogieron para empezar a hacer kilómetros. Primero en furgoneta, de aquí a un autobús y tras varias vueltas recogiendo a gente emprendimos el camino (tardamos bastante, la verdad…). Primera parada: La Gran Muralla.

Aproximadamente 8.800Km, con más de 2.000 años de historia y según se cree comenzada a construirse en el siglo V a.C.. Marca una clara frontera de Este a Oeste entre lo que era el imperio Chino y las tierras mongolas, para así defenderse de sus ataques. Antaño un muro continuo de hasta 7 metros de alto, del cual actualmente tan solo se conserva una tercera parte. Plagada de torres de vigilancia cuya distancia era igual a dos veces el alcance de una flecha, para así tenerla perfectamente protegida y la cual llegó a estar custodiada por hasta un millón de soldados. También tiene la oscura leyenda de ser la mayor tumba del mundo, ya que en sus inmediaciones se llegó a enterrar a los 10 millones de trabajadores que se estima murieron en su construcción.

En las cercanías de Beijing hay varias zonas en las que se puede visitar la Gran Muralla. Comentaré los 3 que resultan más conocidos.

Badaling: Quizá la más conocida y visitada. Este tramo de muralla está perfectamente restaurado y también muy bien preparado con teleféricos, o incluso el museo de la Gran Muralla. El tramo consta de unos 70 Km, aunque obviamente no todos son visitables.

Mutianyu: Este tramo de unos 2Km también es una de las zonas más visitadas. Es famosa por lo bien conservada que está la Muralla pero sobre todo por que se dice que es el tramo de mayor belleza debido al entorno arbolado en el que está. También consta de telesillas e incluso una especie de trineo en el que puedes bajar de la zona más alta.

Simatai: Es un tramo menos conservado, con zonas bastante deterioradas. Su atractivo radica en que puedes hacer un “trekking” de unas 4 horas por la misma. Este tour es el más demandado en los hostales por la gente joven, ya que se aleja de las aglomeraciones de visitantes de los tramos anteriormente mencionados. De haber tenido tiempo es el tramo que nos habría gustado hacer, aunque con el cansancio acumulado del viaje y el calor que hacía habría sido un poco duro. Hay que considerar esto también, por las constantes subidas y bajadas de la gran muralla así como su inclinación que en este tramo llegan a ser de 85º en la zona conocida como “Stairway to Heaven”. (Según he leído esta zona se encuentra en restauración desde el 2010 por lo que está cerrada indefinidamente)

Otros tramos también cerca de Beijing son el de Jinshanling, Gubeikou, Huanghuacheng y el de Jiankou.

Empezaré comentando que nosotros visitamos la sección Shuiguan de Badaling. Es una sección completamente restaurada, más pequeña que la propia Badaling pero también menos transitada. Partes de una explanada y la muralla se extiende en V hacia ambos lados con una impresionante inclinación.

Comienzas a entender las imágenes de la Gran Muralla que tienes en mente, esas en las que desaparece tras una colina y reaparece en la siguiente como una serpiente y repitiendo el mismo patrón hasta que se pierde de vista. Aunque nunca habrías imaginado lo escarpado del terreno. La muralla está provista de barandillas metálicas, y vaya si se necesitan… Los escalones son enormes y las piernas te flojean si lo tomas con demasiado entusiasmo y comienzas a adelantar a vejetes que animosamente quieren subir hasta arriba.

Una buena perspectiva de lo que supone “escalar” la muralla

Una mole de piedra sin fin, una extraña cresta de la montaña. Mientras subes impresiona el trayecto que tienes hacia arriba, pero el mirar hacia abajo es lo que te deja mudo, cuando ves las torres por las que pasaste hace unos minutos empequeñeciéndose al fondo de un abismo.

Y finalmente llegas a la cima con el corazón acelerado. ¿Será cansancio o excitación?. Más allá sigue la muralla, aunque no transitable debido a su estado, desapareciendo una y otra vez y emergiendo en la siguiente colina, un espectáculo para los ojos que fuerzas para ver hasta donde llega.

Te la imaginas con el día soleado, con niebla sobre la cual emerge, en plena primavera o con nieve. Da igual. Te gusta de todas las formas posibles. Es amor a primera vista.

Siempre digo “aquí hay que volver”, por mucho que tras darle dos vueltas te parezca algo difícil, aunque si algo he decidido ya es que antes de que mi cuerpo deje de moverse, volveré a trepar por encima de la gran muralla, os lo aseguro, algún día, esta vez en serio.

 Consejos, aclaraciones y demás:

Creo que es conveniente comentar algo sobre el viaje que contratamos. Como ya he mencionado, lo contratamos con una agencia China ya que los precios de Hostales y demás nos parecían bastante elevados. Esto también tiene su lado negativo, que no querría ocultar.

Para empezar prepárate para estar todo un día con un autobús lleno de chinos (y en nuestro caso un francés), con lo cual la comunicación brillará por su ausencia, incluso con el/la guía será complicado.

Segundo. Los viajes organizados de este tipo, para entre lugar y lugar en sitios estratégicos donde los visitantes pueden dejarse los cuartos. A nosotros durante todo el día nos tocó visitar una tienda de pato laqueado, otra donde vendían frutas escarchadas, un museo/tienda de figuras y otra tienda de jade donde te metían en una sala y parecía que estuvieran intentando venderte una multipropiedad (nosotros salimos a los 5 minutos sin ningún remordimiento). Si me hicieran esto aquí, seguramente habría sido diferente, aunque viendo que el resto de gente parecía disfrutarlo, supusimos que era normal y nos dejamos llevar, mejor no llevarse un mal rato y disfrutar del día.

También comentar que con tantas paradas, el tiempo en cada sitio no es excesivo, aunque a nosotros nos pareció suficiente.

Aconsejo encarecidamente aclarar BIEN en la agencia que parte de la muralla vais a visitar, ya que a nosotros nos dijeron que íbamos a Badaling y a veces te desvían a Shuiguan. No nos importó demasiado, tampoco sabemos como son el resto, aunque de haberlo sabido quizá se podía haber apretado un poco más el precio o haber acordado alguna otra cosa, quién sabe…

Dicho todo esto he de clarar también que nos lo pasamos fenomenal y fue un día muy completo, inolvidable. Como siempre y a poder ser sería mejor organizarte por tí mismo, visitar una localización por día y aprovechar al máximo, aunque con el tiempo tan justo que teníamos esta nos pareció la mejor opción.

Yo, como ya he dicho, volveré a la Gran Muralla, ¿Y tú?

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