100 – Shanghai. Primera toma de contacto

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¡Resulta que ya estábamos en Shanghai!  La tarde-noche anterior habíamos tomado un avión y ya estábamos allí ¿Y por qué en avión? Bien, resulta que el tren viene a tardar unas 17 horas, teniendo que salir al mediodía para llegar a la mañana. De esta forma aprovechábamos alguna hora más por Hong Kong, que nuestro calendario ya estaba bastante apretado…

Habíamos salido desde Shenzhen y sobrevolado infinidad de luces, mares iluminados y media China para llegar hasta Shanghai. Desde el aeropuerto autobús al centro y taxi hasta el hostal. Nos alojamos en el Mingtown Hiker Youth Hostel, un hostal con habitaciones compartidas no muy caras, aunque sin ningún lujo en particular. Nuestra decisión se basó principalmente en la localización, ya que en 5 minutos a pie te encontrabas en Nanjing Road, el eje comercial de Shanghai, es decir, en plena movida.

Nos levantamos al día siguiente para empezar con nuestra primera toma de contacto, por lo que nos dirigimos hacia el Bund, del cual ya sabíamos que íbamos a encontrárnoslo en obras debido a la Expo del 2010. Sin poder pasear por el Bund en condiciones debido a las obras y el tráfico y con las vallas obstaculizando la vista del Pudong, el otro lado del río, donde se encuentras la mayoría de rascacielos, el día empezaba a siendo algo decepcionante. Pero como los chinos se las saben todas, allí teníamos a los expertos comerciantes que te vendían un viajecito por el río. ¿Sería la solución para disfrutar de la vista? Eso parecía. Pues solo quedaba negociar el precio (el transporte hasta el puerto a su cuenta, y la vuelta también) y cual rayo nos llevaron hasta el lugar donde se cogían los barcos.

¿Y qué se puede ver en un ratillo por el río Huangpu? Sobre todo contraste. A un lado el Bund (creo que ya lo he dicho, en obras), Un malecón de más de 1.5Km con edificios que se remontan a la etapa colonial europea, donde la mayoría de construcciones se las reparten bancos, organismos oficiales y hoteles. La sensación sería como pasear por cualquier ciudad europea a excepción de todas las banderas chinas que ondean en todos los tejados, sin excepción.

 

Al otro lado el Pudong. La nueva área financiera de Shanghai, cuyo desarrollo acelerado desde 1990 la convierte según algunos e uno de los más impresionantes Skylines del mundo. La vista no deja indiferente, sobre todo de noche. Y en todo este batiburrillo de rascacielos sobresalen sobre todo tres.

El primero, quizá el que ya se ha convertido en icono de Shanghai y su modernidad, y aunque para mi gusto un tanto hortera: La Oriental Pearl Tower. Una antena de televisión desmedida, con forma de misil, que une sus dos enormes esferas y preside el primer plano del Pudong. Como comento me parece algo horterilla, si bien es cierto que como icono es único y arquitectónicamente hablando muy novedoso. Por esto y más uno no se lo pude perder.

 

 

Y tras la Pearl Tower, otros dos colosos. La torre Jin Mao, con 420m, que fue la torre más alta de Shanghai hasta que se construyó su vecino, el Shanghai World Financial Center, conocido también como el abrebotellas (si ves su forma lo entenderás), con 492m. Tengo curiosidad por saber cuánto medirá el siguiente que construyan…

Una primera toma de contacto bastante completita, una visión del pasado, presente y futuro que le depara a Shanghai.

 

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